Doble mirada hacia el cosmos
Una escultura marcador solar que traza los ocho eventos astronómicos más importantes de Mesoamérica, reconectando a la humanidad con el ritmo del sol y las estrellas.
Kabawil es una escultura marcador solar que a través del juego de luz y sombras proyectadas sobre su superficie señala los ocho eventos astronómicos más importantes de Mesoamérica, recordándonos el viaje de la tierra alrededor del sol.
Sus dos ojos — uno mirando al norte y otro al sur — le dieron el nombre que en lengua maya antigua significa doble mirada. Fueron los Aj Q'ijab del Altiplano de Guatemala quienes lo bautizaron así, adoptándolo como herramienta para el conteo del tiempo.
Por su simetría única, el instrumento funciona todo el día, no solo al amanecer o al atardecer. Y en su diseño más reciente, predice eclipses de Luna a través del juego de luz y sombra en sus dos ojos.
Día y noche en perfecta igualdad. El sol cruza el ecuador celeste rumbo al norte.
El sol pasa directamente sobre Guatemala (lat. 15° N). Celebrado como el Día de la Cruz.
El día más largo del año. El sol alcanza su punto más al norte en el horizonte.
Segundo paso cenital sobre Guatemala. El 15 de Agosto celebra la Asunción, dirección vertical.
El sol regresa al ecuador celeste, equilibrando nuevamente luz y oscuridad.
A medianoche el sol señala el centro de la tierra. Día de los Muertos.
La noche más larga. Inspirado en el descenso de Kukulkán en Chichén Itzá.
Segundo paso nadiral. El ciclo completo de ocho eventos se cierra y comienza de nuevo.
Día y noche en perfecta igualdad. El sol cruza el ecuador celeste rumbo al norte.
El sol pasa directamente sobre Guatemala (lat. 15° N). Celebrado como el Día de la Cruz.
El día más largo del año. El sol alcanza su punto más al norte en el horizonte.
Segundo paso cenital sobre Guatemala. El 15 de Agosto celebra la Asunción, dirección vertical.
El sol regresa al ecuador celeste, equilibrando nuevamente luz y oscuridad.
A medianoche el sol señala el centro de la tierra. Día de los Muertos.
La noche más larga. Inspirado en el descenso de Kukulkán en Chichén Itzá.
Segundo paso nadiral. El ciclo completo de ocho eventos se cierra y comienza de nuevo.
Cerro sagrado donde el Kabawil fue instalado como Ojo Solar, marcando eventos astronómicos en plena cordillera de los Cuchumatanes.
En este cerro sagrado, hogar de los Aj Q'ijab que dieron nombre al instrumento, el Kabawil conecta con la tradición del conteo del tiempo maya.
Observatorio astronómico junto al lago Atitlán, donde el cielo se refleja en las aguas y el Kabawil marca los ciclos celestes para la generación presente.
Comienza el diseño, fabricación e innovación del Kabawil como escultura marcador solar. Los primeros prototipos prueban la precisión del juego de luz y sombra.
Grupos, asociaciones y cofradías de diferentes grupos culturales de Guatemala adoptan el Kabawil como herramienta viva para el conteo del tiempo maya.
El Kabawil es instalado en el Cerro Tz'unen, el Cerro Paclom en Momostenango, y el Observatorio Kajulew en Santiago Atitlán. Tres sitios sagrados, un mismo mensaje.
El último diseño incorpora la capacidad de predecir eclipses de Luna mediante el juego de luz y sombra en sus dos ojos, tanto de día como de noche.
La forma del Kabawil simboliza una semilla en la que se manifiesta la dualidad de los opuestos: Luz y oscuridad, el cielo y la tierra, vida y muerte, los hemisferios cerebrales.
La conexión del cielo y la tierra es muy importante, y el conocimiento que genera el observar el cielo es profundamente esencial en la humanidad.
El Kabawil nos sirve para conectarnos con la visión de los antiguos, restablecer nuestra conexión con el cosmos, cultivar la conciencia de que todo está entrelazado.
Un viaje visual a través de los ocho eventos astronómicos que rigen el calendario maya.
Gaspar es emergente de la cultura maya Tz’utujil. Matemático egresado de la Universidad del Valle de Guatemala con estancia de investigación en NYU y NASA; especializado en análisis de datos e investigación científica, divulgador de la astronomía y matemática maya en mesoamérica. Ha participado en proyectos comunitarios con enfoques en el cuidado del Lago de Atitlán, Clima y Educación. Amplia experiencia en análisis, ciencia y arquitectura de datos en Big Data. Creación de visualizaciones inteligentes en tiempo real para diversas áreas empresariales y del clima. En los últimos años se ha dedicado a la Astronomía Maya, Matemática Maya, Análisis de Datos, Divulgación STEAM y en investigación científica en las ciencias del sol y la atmósfera. Ha publicado artículos científicos entre los más importantes Solar Temperature Variations Computed from SORCE SIM Irradiances Observed During 2003-2020, en Springer - Solar Physics (en 2022 junto a Bob Cahalan y Paulino Ajiquichí). Y de Simulación y modelación matemática de los parámetros fisicoquímicos del agua del Lago de Atitlán, en la revista UVG (Junto a Cristian Valdéz en 2018). Ha participado en Congresos Internacionales de Administración de Riesgos Financieros, Sostenibilidad y Clima.
En los últimos 6 años haciendo estudios, investigación y divulgación de los conocimientos milenarios, ancestrales y astronómicos mayas. Fruto de ello la creación de Kajulew. Principalmente creando observatorios de Astronomía Maya con el marcador solar Kabawil en conjunto con David Marín en las culturas mayas mam, kaqchikel, kiche y tz’utujil. Actualmente lidera proyectos de investigación y desarrollo de tecnología IoT, usando datos en tiempo real para diseñar reportes, alertas y visualizaciones inteligentes para la gestión del riesgo climático en diferentes sectores económicos, haciendo accesible la tecnología a comunidades rurales, indígenas y vulnerables. Además de codirigir observatorios de astonomía maya en Guatemala.
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David Marín nació en Guatemala en 1974, su interes principal es la existencia, la vida y el universo, aunque empezó alrevés estudiando Física en la universidad de San Carlos en Guatemala, luego en el Centro Internacional de Física Teórica en Italia, y un doctorado en Física en Rutgers USA, donde inició el estudio de la Biología trabajando en modelos matemáticos de sistemas biológicos. Este giro le llevó a trabajar en proyectos de conservación de la naturaleza, acercándose más a las comunidades Mayas del altiplano, en donde convergen sus estudios de arqueología con la cultura Maya contemporánea. Ya que como otros niños de la ciudad que crecieron encima de las ruinas de Kaminal Juyú su primer encuentro con la cultura Maya fue escarbando en el patio de la casa, aunque muy pocos logran superar la barrera de la ignorancia y el racismo que niega la continuidad de la cultura Maya hasta nuestros días.
Estos elementos, unidos a su interés de toda la vida por la música, el dibujo, pintura, escultura, diseño, etc. Son los ingredientes empleados en la etapa más reciente, sintonizada en un plano existencial. Una etapa que describe como un acto psicomágico de sanación, reestableciendo un vínculo ancestral entre el cielo y la tierra, el universo y la consciencia, con la intención de devolver un poco a la tierra y al pueblo los muchos favores que ha recibido.
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Únete a la misión de reconectar a la generación presente y futura con las estrellas, el cielo y la tierra.